MARÍA MUÑOZ, “LA VENERABLE”: INFANCIA Y JUVENTUD

Cada de 14 de mayo en Hoyos del Espino se celebra  la fiesta en honor de María Muñoz, o lo que es lo mismo, la Venerable, un personaje tan interesante como desconocido.

El término “Venerable” equivale a respetable, digno de estima y honor; pero también hace referencia a la persona que ha hecho profesión en la vida monástica. En la persona de María Muñoz encontramos ambos significados simultáneamente.

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Retrato de "La Venerable" en el Santuario de Ntra. Sra. del Espino.
Copia del siglo XIX sobre el original del XVII de Piedrahita

La leyenda popular cuenta que era una mujer muy devota de la Virgen del Espino y que, ante unos atacantes, pidió que la hiciera fea. Es curioso, que siendo esta información la más extendida, no esté reflejada en ninguna de sus biografías, algunas dictadas por ella misma. Por ello, deberíamos pensar que es una adición sin fundamento a la historia de esta mujer. Lo mismo sucede con la afirmación de que ella fue quien hizo rodear el pueblo con una serie de cruceros a fin de protegerlo de todo mal.

Santuario de Ntra Sra del Espino

Santuario de Ntra. Sra. del Espino, exterior

También se dice que al ser tan devota, de niña se escapaba, incluso de noche, al Santuario de Ntra. Sra. del Espino a rezar, hasta el punto que su madre tenía que atarla a la pata de la cama, siendo el Niño Jesús quien la liberaba. Esta parte sí está documentada en sus biografías, por lo que podemos decir que es, de lo poco “veraz” que sobre ella se sabe en el pueblo o, al menos, esto es lo que yo sabía antes de abordar el tema, con motivo del IV Foro Guiomar de Ulloa, en el que dí una charla sobre su persona.

BIOGRAFÍAS

Contamos nada menos que con 5 textos biográficos sobre María, lo que nos da cuenta del interés que su vida ha despertado desde el siglo XVII hasta hoy:

  1. En primer lugar, La Venerable dictó su historia de su a petición de Andrés Sánchez Tejado, párroco de Hoyos del Espino en 1635, cuando ella contaba con 46 años. El mismo año murió ese bachiller, pero su sucesor, Matías Contreras, continuó con esta empresa. Sería pues una autobiografía.
  2. La segunda, fue escrita en 1661 por el Padre Manuel Bárcena en Piedrahíta a un año de la muerte de la Venerable .
  3. La tercera fue publicada en 1720 por el Padre Luis de Santa Teresa, con comentarios del Padre Mateo Grogero.
  4. La cuarta, fue redactada por D. José Carrera Medina en 1872. De ella queda todavía algún ejemplar original en ciertas casas del pueblo.
  5. La quinta, bajo el título de “Flor de Gredos” fue publicada por Alfonso María López Sendín en 1979. Además de dar a conocer la vida de la Venerable, su objetivo era iniciar o promover la incoación del proceso de su beatificación, pero no lo consiguió.

INFANCIA

María Muñoz nace y es bautizada en Hoyos del Espino en 1589. 4 años más tarde nacerá su hermano, José Muñoz, a quién siempre estará muy ligada.

Devota cristiana desde niña, se refería al Niño Jesús como su “Corderito”.

corderito

Detalle del cuadro anterior.

Con 3 años y medio, viendo que un primo suyo se casaba, quiso casarse ella también. Acudió a su madre para que le buscara marido, ella le dijo que tenía reservado un esposo, el hijo de una señora que estaba en el Santuario. Así, marchó ella a la iglesia, donde se le abrieron las puertas de par en par y fue conducida por un muchacho de aspecto angelical, ante la Virgen y el Niño que extendieron sus manos para coger la suya. Así, dice ella, la Virgen los unió en matrimonio.

Virgen DolorosaVirgen Dolorosa del Santuario de Ntra. Sra. del Espino. 
Imagen de vestir de tipo olotino. S. XIX.

Tras esto, tuvo la Venerable una visión en la que se le apareció la Virgen con muchos cuchillos clavados en su pecho (como en la foto superior). Ésta le dijo: “Si has de ser la esposa de mi hijo, has de llevar estos cuchillos”. La protagonista, interpreta los cuchillos como todas las penurias que debía de pasar a lo largo de su vida para cumplir los designios divinos.

A partir de entonces se narran multitud de apariciones, sobre todo del Niño Jesús pero también del Diablo en diversas formas intentando tentarla o hacerle daño. También de la Virgen bajo las advocaciones de Ntra. Sra. del Espino (en Hoyos) y Ntra. Sra. del Risco (en Amavida). Asimismo, difuntos -que ella había conocido en vida-, ángeles y santos como Sta. Catalina de Siena y Sta. Teresa.

Con 9 años comulga por primera vez, afirmando que la forma voló hacia ella, cuando se encontraba detrás de una puerta de la iglesia. Este hecho se repetirá muchas veces a lo largo de su vida, ocasionando todo tipo de reacciones por su parte.

Sin embargo, no será hasta que cumpla los 11 años cuando haga la comunión de forma oficial.

JUVENTUD

En 1614, con 25 años, La Venerable sufrió una angina durante 4 días que solo se curó al ponerle el collar con el que se decía que se apareció la Virgen del Espino. Esto aparece reflejado en el que se conoce popularmente como el “Libro de los Milagros de la Virgen del Espino”. Un documento que fue iniciativa del Bachiller Andrés Sánchez Tejado, el mismo que más tarde ayudará a nuestra protagonista a poner por escrito su biografía. La Venerable es citada a declarar en 1617, 3 años después de que padeciera esa enfermedad.

En 1615, Con 26 años la Venerable se encuentra en Oropesa sirviendo a Don Juan Álvarez de Toledo y Doña Luisa Pimentel, Condes de Oropesa. Aquí, el padre Francisco de Cogolludo (su confesor en esas tierras) profetiza su futuro. Vaticina la muerte de los condes en los próximos días. Le dice también que marche con su confesor (AST) y un primo -que vendrán al día siguiente a por ella-, que su hermano se ordenará sacerdote en Amavida, el préstamo de dinero que recibiría (por parte del Duque de Béjar), y la muerte de su hermano poco tiempo después.

Entre 1617 y 1618 La Venerable se encuentra en Ávila. Allí apreciaron su virtud los señores del Cabildo catedralicio. Por otro lado, entabló amistad con varias religiosas del monasterio de la Encarnación como Doña Teresa de Obregón Tabera, Juana Bautista y Juana de los Reyes.

Al ser éste solo un repaso de los primeros años de La Venerable, los que pasó en Hoyos del Espino, finalizamos aquí la entrada… Luego vendrían varios viajes y su ingreso en el Carmelo de Piedrahía, pero de ello hablaremos en futuros post.

Gracias por seguir este blog, su página en facebook, y, sobre todo, por vuestros amables comentarios y los datos de los que tanto aprendo.

Andrés Martín

Licenciado en Historia del Arte

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MINOTAUROS DE GREDOS

Como sucediera cuando hablamos de Zacapeal, mi afición por la mitología griega ha vuelto a colarse en el título de un post.

Minotauro

Minotauros en el arte, pintura y mosaico

Pero que esta manía mía no os confunda, ya que no hablaremos -al menos literalmente-del mítico habitante del laberinto de Dédalo, hijo de Parsifae y el Toro de Creta. Lo tomo como símil basado en la hibridación que caracteriza a este monstruo mitad -superior- toro, mitad -inferior- humano. Esta unión, la del hombre y el Toro, en Gredos adquiere un significado especial, pues aunque actualmente sus pueblos son conocidos gracias al turismo, la ganadería siempre ha ocupado un lugar muy importante.

Vacas en Gredos

Vacas de raza avileña en la finca de Los Leños -Hoyos del Espino-.

Lógicamente en Gredos no hubo minotauros, pero sí hubo personas que se “transformaban en toros” el 17 de enero de cada año; se trataba de una diversión infantil, muy del agrado de los muchachos, y tan sencilla como auténtica…

Ilustración

Ilustración de "El Día de los Campañillos" en Aires de Gredos

Según Alfredo González -a quien agradezco la información e ilustraciones- en primer lugar, tanto niños como jóvenes se ponían al cuello cencerros de diversos tipos y tamaños que recibían un nombre concreto dependiendo del animal para el que estuvieran concebidos: changarros/as, cencerras, campanillos, picotas, truquillos/as, zumbas, piquetes, esquilas, arrieras, cañones…etc. Una vez hecho esto, corrían por las calles del pueblo haciéndolos sonar; es por ello que también se conocía esta celebración como “El Día de los Campanillos”.

Cencerros o campanillos

Campanillos o cencerros

Algunos de los chavales se  ponían cuernos auténticos que podían tener en sus casas, y, atándolos a un trozo de madera, se hacían pasar por verdaderas reses embistiendo a todo el que se encontraban.

Pero de entre todos los ingenios que se fabricaban para tal acontecimiento (y no eran pocos), el que más llamaba la atención era una cabeza de toro de mimbre blanca, cuyo lucimiento por parte de los mozos de mayor edad era un honor muy disputado. Se trataba de una refinada muestra de artesanía de las que hoy encontramos en extinción. Dicha cabeza, afortunadamente, se conserva; yo he podido verla y probarla gracias a la amabilidad de sus propietarios.

Cabeza de toro de mimbre

Cabeza de toro de mimbre y quien escribe probándola

Un ejemplar similar aparece mencionado en la obra de Benito Pérez Galdós El doctor Centeno:

             “…Y tanto repitieron los chicos aquel juego, que llegaron a organizarlo convenientemente, para lo cual tenía especial tino el gran Juanito del Socorro, sujeto de mucho tacto y autoridad. Era empresario y presidente, acomodador y naranjero. Dirigía las suertes y asignaba a cada cual su papel, reservándose siempre el de primer espada. A Felipe le tocaba siempre ser toro. [111]

Quisieron proporcionarse una de esas cabezotas de mimbres que adornan las puertas de las cesterías; pero no lograron pasar del deseo al hecho, porque no había ningún rico en la cuadrilla, ni aunque se juntaran los capitales de todos, podrían llegar a la suma que se necesitaba. Se servían de una banasta, donde Felipe metía la cabeza. ¡Con qué furor salía él del toril, bramando, repartiendo testarazos, muertes y exterminio por donde quiera que pasaba! A éste derribaba, a aquél lo metía el cuerno por la barriga, al otro levantaba en vilo. Víctimas de su arrojo, muchos caían por el suelo, hasta que Juanito del Socorro, alias Redator, lo remataba gallarda y valerosamente dejándole tendido con media lengua fuera de la boca.”

Benito Pérez Galdós El Doctor Centeno, pp. 111-114.

He de señalar que la única noticia que tengo de esta práctica en Gredos viene de Hoyos del Espino, por ello os agradecería que si en vuestros pueblos vivisteis algo similar, me lo contéis en la parte de comentarios, y así dar una visión más completa, ya que como se menciona en Léxico Español de los Toros de José Carlos de torres, este “Juego del Toro” estaba bastante extendido.

            “Nadie quería cargar con los cuernos, porque ha de saberse que, como el juego del toro estaba muy extendido, en las cesterías y en las tiendas de juguetes se vendían cabezas de toro de mimbre, que se encasquetaban las cabezotillas de los encargados de embestir. Abundaban asimismo otras más toscas y sumarias, aunque más terroríficas, porque consistían en unos cuernos de verdad montados en una tabla con dos asas que empuñaba el torito humano” (Paseíllo por el planeta, p.13). Juego de la sociedad tradicional de antaño.

José Carlos de torres, Léxico Español de los Toros, p. 451 

            Y ya que estamos con citas literarias concluyo aquí con una extraída del  libro Aires de Gredos, del ya mencionado Alfredo González, y a cuyo llamamiento me sumo…

“Habiendo descrito someramente en qué consistía esta fiesta, no me daré por satisfecho si no dejo sembrado en la mente de quienes en la actualidad disfrutan de la saludable alegría de vivir sus ilusiones en nuestro querido pueblo ¿Por qué no revivir esta tradición?. Con las facilidades que hay en la actualidad, con el envolvimiento y ayuda de las instituciones locales, con el talento y las ganas del hacer bien las cosas que caracterizan a los habitantes de Hoyos del Espino, con tanta buena gente, no será difícil que, en cualquier año próximo, se celebre una fiesta el día de San Antón que seguirá llamándose “El día de los Campanillos”

Alfredo González Tejado, Aires de Gredos, p. 215

Ganado vacunoGanado vacuno en Navacepeda de Tormes

Andrés M.

HISTORIA E HISTORIAS DEL PARADOR NACIONAL DE GREDOS

Nuestro Parador, en Navarredonda de Gredos (Ávila), ha cumplido 85 años, y por ese motivo se ha montado una pequeña exposición que hace un recorrido por la historia de los Paradores en España.

En las últimas semanas he visto muchos post en otros blogs acerca de este tema, pero me di cuenta de que todos hablaban del Parador desde afuera, y que yo podía ofrecer otro enfoque, el de la gente de Gredos, aquellos que sirvieron y vivieron su historia más que nadie. En la zona, todos conocemos a alguien que ha formado parte de él. A ellos les dedico esta entrada.

Cafetería Vieja del Parador

Interior de la "Cafetería Vieja" del Parador de Gredos

Siempre me ha llamado mucho la atención este lugar, parada obligatoria para el turista en Gredos, y en ello han tenido mucho que ver todas las historias que he oído en torno a él.

Por ello, convencí a mi padre para acercarnos a ver la exposición, sabiendo que mi acompañante podía convertirse en un gran guía. No me equivoqué.

UN POCO DE HISTORIA.

El de Gredos fue el primero de la Red de Paradores Nacionales de España y fue inaugurado en el año 1.928 por el rey Alfonso XIII. El encargado de las obras, que se iniciaron en agosto de 1926, fue Benigno de la Vega Inclán.

Alfonso XIII

Retrato de Alfonso XIII y cuadro conmemorativo

Como decimos, Alfonso XIII fue el primer mandatario que tuvo relación con el Parador, pero no el único; a él siguieron otras figuras destacadísimas del panorama político español, como Francisco Franco o el joven Juan Carlos I (siendo Príncipe de Asturias) quienes compartían su afición por la caza y/o la pesca en Gredos.

En 1978, se reunieron también aquí los llamados “Padres de la Constitución Española”: Cisneros, Manuel Fraga Iribarne, Miguel Herrero de Miñón, Gregorio Peces Barba, José Pedro Pérez Llorca, Miguel Roca i Junyent y Jordi Solé Tura.

Es decir, la Constitución nació en Gredos.

Padres de la Constitución

Los "Padres de la Constitución" y su "hija"

Dentro del mundo de la cultura, también han sido muchos los personajes que se han hospedado en este mítico establecimiento. A mediados del siglo XX, se celebraban aquí reuniones de intelectuales, los llamados “Diálogos de Gredos”, organizados por el filósofo y sacerdote don Alfonso Querejazu. Además han pasado por sus aposentos y comedores numerosos cantantes, actores y actrices, directores de cine… etc.

OTRAS HISTORIAS

Las historias que yo he oído sobre el Parador, dan cuenta de su importancia para la comunidad del Norte de Gredos. Durante muchas décadas ha sido el motor turístico de la zona; ha dado empleo a numerosas personas de todos sus pueblos -sobre todo Navacepeda, Hoyos del Espino, Barajas, Navarredonda y San Martín del Pimpollar-, y con ello ha fijado la población. Muchos negocios locales han dependido y dependen -directa o indirectamente- del él, ya sea por tratarse de proveedores, o porque se benefician del su imagen como abanderado del turismo en Gredos.

pósters y foto antigua del Parador Nacional de Gredos

Carteles y fotografía antigua del Parador de Gredos

Una de esas personas a las que dio trabajo el Parador fue mi abuela, Ana Lucía, que fue una de las primeras camareras del Parador. En aquella época, en la que no había prácticamente coches en la zona, el servicio vivía en los aposentos que se habían previsto para los trabajadores y que todavía hoy se encuentran al otro lado de la carretera.

Ana Lucía Tejado y otras dos camareras con el uniforme del Parador

Mi abuela Ana Lucía (izq) y dos compañeras con uniforme

Los uniformes que vestían, no tenían nada que ver con los actuales; prácticamente se trataba de trabajar con una especie de traje regional hecho con capas y capas de tela y paño que debían ser más tediosos que el trabajo en sí mismo.

Aunque antes hemos hablado de importantes personajes y acontecimientos políticos que tuvieron lugar en este establecimiento pionero, me he reservado uno para este espacio, ya que mi abuela lo presenció personalmente y nos transmitió las sensaciones que le provocó.

Se trataba de una reunión, que tuvo lugar los días 15 y 16 de Junio de 1935. Entre los asistentes se encontraba: José Antonio Primo de Rivera y Raimundo Fernández Cuesta. También miembros de La Junta Política, los Jefes Provinciales y Territoriales y los Consejeros Nacionales. El asunto exclusivo a tratar era la posibilidad de una insurrección armada de la Falange Española, o lo que es lo mismo, preparar un Golpe de Estado en el cual José Antonio Primo de Rivera se autonombraría Jefe del Gobierno, y en el cual también figuraban Franco, Mola y Serrano Suñer como Ministros de Defensa Nacional, Gobernación y Justicia, respectivamente.

Peña Histórica

La Peña Histórica, en el Pinar de Navarredonda de Gredos

El ambiente que se respiraba durante esos días en el Parador -siempre según mi abuela- era de una tensión que casi podía cortarse con un cuchillo. Lo que más le llamaba la atención era que siendo jóvenes muchos de los asistentes, vestían todos de traje, tenían un semblante muy serio, y prácticamente no hablaban entre ellos salvo en las reuniones celebradas en “La Peña Histórica”.

Posteriormente, ella entendió la importancia histórica de este episodio, ya que constituyó el principio de un proceso que trágicamente desembocaría en el estallido de la Guerra Civil.

LA EXPOSICIÓN

Pero volvamos a la visita. Por desgracia, yo me enteré de esta muestra poco antes de que la trasladasen. Ahora, se encuentra en el Parador de Alcalá de Henares por celebrarse allí un evento conmemorativo del aniversario. En mi opinión, tendría más sentido haberla hecho en Gredos, pero bueno…

La exhibición, sin ningún tipo de exceso, hace un recorrido por la historia de los Paradores, destacando el de Gredos por ser el primero de todos ellos. En ella, se pueden ver menús, cuberterías, documentos -como la Constitución firmada por sus “padres”-, así como diversas fotografías.

A mí, particularmente me llamó la atención el uniforme que había en la vitrina, ya que mi padre me dijo que era el que llevaba “el tío Juan José”, conserje del Parador durante muchos años. Justo al lado, se encontraba la centralita telefónica desde la que Beatriz, hija del anterior, conectaba a Gredos con el resto del Mundo. Fue la primera que hubo en la zona y de Beatriz dependían las comunicaciones, siendo intermediaria entre los pueblos y el destino de las llamadas en unas conferencias que podían llegar a prolongarse durante horas.

Uniforme y centralita

Uniforme de Conserje y centralita telefónica

Me contó también que el Parador fue la primera “gasolinera” de la zona, ya que disponía de un tanque de combustible para que sus clientes no tuvieran que desplazarse, pero también prestaba servicio a los habitantes de la zona; un ejemplo más del diálogo y simbiosis de esta institución con los habitantes de Gredos.

CONCLUSIÓN

Es por todo ello que yo veo el Parador de Gredos como un lugar histórico y entrañable a partes iguales.

Fotos antiguas del Parador Nacional de Gredos

Fotos antiguas del Parador de Gredos

Hemos de proteger el legado que nos ha dejado y que nos deja, ya que en estos difíciles momentos se ha hablado de él solamente en términos de rentabilidad. Siempre se pueden mejorar aspectos de la gestión, pero plantearse la idea de cerrarlo es deshonrar su memoria. Se trata del buque insignia y símbolo de una iniciativa que ha ayudado a preservar maravillosos edificios por toda nuestra geografía. Lo ha hecho dándoles una utilidad, que ellos han agradecido aportando sus encantos a un turismo de calidad.

FIN DE LA VISITA

Después del recorrido por la muestra, fuimos a la cafetería, donde el personal siempre nos recibe cálidamente. Allí seguí escuchando historias mientras un estupendo té me hacía entrar en calor y una porción del espléndido plum-cake que tenían en la vitrina mataba el gusanillo. Por desgracia, de vosotros me acordé un poco tarde… 😉

té y plum-cake

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¡Hasta el próximo post!

ARTE (INQUIETANTE) EN GREDOS

Este es un pequeño repaso por las fotos más escalofriantes y turbadoras de mi archivo con todo mi respeto hacia las imágenes que plasman y las devociones que puedan despertar.

Detalle de una escultura barajasImagen de una santa en la iglesia de Barajas

En ocasiones, esta sensación es fruto de la luz, o mejor dicho, de la ausencia de la misma.

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Ortigosa4 Ortigosa

Varias vistas del retablo de la Virgen del Rosario en Ortigosa

Otras veces, lo inquietante son las expresiones de los personajes…

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San Antonio (iglesia de San Antonio Barajas-Navarredonda)

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San Antonio (iglesia de San Bartolomé de Tormes)

O los temas que dan pie para ello…

Collado

Cristo de la Humildad (Hoyos del Collado)

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Juicio Final. Óleo sobre lienzo 
(Santuario de Ntra. Sra. del Espino - Hoyos del Espino)

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Rostro del Demonio. Detalle del conjunto con San Miguel 
(Santuario de Ntra. Sra. del Espino - Hoyos del Espino).

También la arquitectura tiene su lado inquietante, si no lo creéis, probad a quedaros a oscuras en una iglesia al atardecer…

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Retablo mayor 
(Santuario Ntra. Sra. del Espino - Hoyos del Espino)

¡Hasta el próximo post!

Andrés M.

CHOZOS DE GREDOS

El paisaje de Gredos aparece salpicado por pequeñas construcciones casi olvidadas y, en muchos casos, derruidas, que en un tiempo no muy lejano fueron esenciales para la supervivencia de nuestros ancestros.

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Chozo en los alrededores de La Covacha (Hoyos del Espino)

Se trata de los chozos; edificios de enorme valor etnográfico e histórico que todavía hoy nos hablan de un modo de vida en el que la subsistencia era el principal objetivo. Son reflejo del trabajo, la lucha y el esfuerzo del hombre por sobrevivir en un entorno tan hostil como el nuestro en una época en la que nada era ni fácil ni cómodo.

Esta realidad, todavía hoy, puede resultaros muy familiar a algunos de vosotros.

Gredos hace unas décadas no era el paraíso de descanso y desconexión con el que hoy nos identificamos todos. Muy al contrario, su geografía abrupta y su clima extremo hacían de esta sierra un medio en el que lo importante era sobrevivir.

En este entorno, la ganadería y, en menor medida, la agricultura hacían que las jornadas en el campo fueran muy largas, y podían prolongarse por varios días o incluso meses en cuando la temperatura era más suave. El aprovechamiento del pasto para el ganado implicaba hacer largos recorridos con las reses, y no permitía la vuelta al hogar al terminar cada jornada.

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Chozo en la finca de El Jabalí (Navarredonda de Gredos)

De esta necesidad de cobijo mientras se realizaban estas labores, surjen estas pequeñas edificaciones.

La técnica de la piedra seca

Es como se conoce el método constructivo empleado en este tipo de arquitecturas. Se basa en el empleo del material cercano a la explotación ganadera, en el caso de Gredos la  piedra granítica. La construcción de un chozo servía tanto para guarecer al pastor como para limpiar la finca de estos elementos que aplastaban el pasto y estorbaban al ganado.

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Chozo de Las Tejoneras (Navacepeda de Tormes - San Juan de Gredos)

Se trataba de usar esa piedra sin ningún otro elemento más que su propio peso y recurriendo al perfecto anclado de cada pieza inmovilizándolas por medio de cuñas. Era una técnica depurada que requería de ciertos conocimientos que se transmitían de padres a hijos. Su origen se remontaría a la Prehistoria, más concretamente a la etapa Neolítica, en la que los pueblos, nómadas hasta entonces, comienzan a hacerse sedentarios amparados por el desarrollo de la agricultura y la ganadería. Las piedras apenas se trabajan, sólamente se emplea una maza de hierro para retocarlas y para introducir otras piedras más pequeñas que actúan como cuñas entre las losas más grandes. Se trata de una técnica efectiva, y por ello ha perdurado en el tiempo, ya que no requeire de grandes medios para su ejecución.

Aparte de los chozos, este método se ha empleado en los paredones que hacen de linde entre las diferentes propiedades y, en zonas agrarias, en los muros que aterrazan las laderas delimitando bancales de cultivo.

Cubriciones

En general, estas construcciones, a la hora de cubrir los espacios, siguen dos procedimientos: la cúpula y el techado con vigas.

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Cuando hablamos de “cúpula”, hay que tener presente que el modelo más frecuente es el denominado de falsa cúpula: un cerramiento que se da fundamentalmente en chozos de planta circular, haciendo que el diámetro de las sucesivas hiladas sea cada vez menor, con lo que gracias a su aproximación, se produce el cierre del conjunto.

En el apartado de las techumbres sostenidas por vigas suelen presentarse pocas variedades. Este procedimiento se utiliza para cubrir pequeñas construcciones de escasa altura, reducidas dimensiones y plantas cuadrangulares o levemente rectangulares. Los constructores se limitan a colocar tres o cuatro maderos de parte a parte de los muros, para sobre ellos depositar finas lajas de piedra, tierra y cascajo.

 Espacios complementarios.

– Puertas. La abertura suele estar orientada hacia el sur para aprovechar la luz del Sol y no suele superar el metro y medio de altura. Su anchura ronda los 70 u 80 cm de promedio.

Lo verdaderamente interesante de estos accesos son sus remates, que se basan en dos modelos:

– Con dintel: la abertura se remata con una gran losa horizontal apoyada directamente sobre ambos lados del muro, sobre las propias jambas o bien sobre dos losas colocadas a ambos lados haciendo de rudimentarias impostas. Sobre este dintel se continúa el cerramiento del conjunto.

– Con remate alzado: la complejidad aquí es mayor ya que sobre las jambas de las puertas se articulan elementos, bien en forma de arco o bien con la colocación de dos losas formando ángulo formando un remate triangular.

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– Respiraderos: En las escasas ocasiones en que los muros presentan aberturas, éstas no pasan de ser pequeños ventanucos o respiraderos colocados en la parte alta, para dar salida a los humos de los fuegos encendidos en su interior, o para adecuar la construcción a una función específica.

Chimenea: Suele aparece adosada al muro por su cara interior, con desarrollo vertical hacia lo alto, atraviesa el muro abriéndose camino hacia el exterior.

 Acondicionamiento interior

En determinadas circunstancias, se tiende a dotar a la construcción de una cierta “comodidad” y así, en algunos casos aparecen elementos en su interior de función muy específica como pueden ser: pesebres, alacenas o bancos adosados al muro.

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El Chozo Blanco (Serrota)

Uno de los ejemplos más interesantes es el denominado Chozo Blanco, ubicado en plena Serrota. Si queréis visitarlo, os dejo aquí las indicaciones de cómo llegar.

Conclusión

Los hombres y mujeres que vivieron de nuestros campos tuvieron que dar respuesta a sus necesidades de cobijo; recurriendo a las piedras dispersas por sus tierras consiguieron optimizar este recurso empleando una técnica milenaria, la de la piedra seca. Es por ello que estas construcciones debemos entenderlas como un símbolo del dominio de la tierra, pero no como lo entendemos hoy, sino de una forma totalmente sostenible y ecológica.

¡Hasta el próximo post!

Andrés M.

LAS CASAS DE NUESTROS ABUELOS – ARQUITECTURA POPULAR EN GREDOS NORTE (III) APROVECHAMIENTO ENERGÉTICO

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Nuestros abuelos se las arreglaron muy bien para obtiener un rendimiento óptimo de los recursos bioclimáticos a su alcance. Así, mediante mecanismos constructivos elementales y sencillos, conseguieron dotar a sus casas de un ambiente estable y más o menos confortable (aunque no nos lo parezca desde nuestra perspectiva actual) frente a las condiciones climáticas externas.

El clima que afecta a esta región, se caracteriza por unos inviernos fríos y prolongados y veranos más cortos y relativamente calurosos, con una oscilación térmica diaria muy acusada. Es un clima bastante seco, aunque no faltan precipitaciones; en forma de agua en otoño y primavera y de nieve en invierno.

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La necesidad básica que debían cubrir era la protección del frío exterior. La arquitectura serrana utiliza para este fin algunas estrategias como la captación solar a través de la orientación, el aislamiento, la inercia térmica, el empleo de materiales autóctonos y aspectos formales adaptados a la necesidad.

Como mencionamos en la primera entrada sobre este tema, los núcleos de población se ubican en laderas orientadas al mediodía. En la margen izquierda del Tormes no hay asentamientos hasta que el valle gana en amplitud, a partir de Navamediana y Bohoyo, ya imponente mole de la Sierra de Gredos impide el soleamiento de estas laderas. Las viviendas se agrupan compactándose. Por lo general se adosan unas a otras compartiendo muros medianeros y siguiendo el relieve de las laderas.

Los edificios no son muy altos; más bien lo contrario: se pegan a la tierra —en ocasiones están semienterradas— y se adaptan al terreno para aprovechar la temperatura y protegerse de los vientos fríos. La baja pendiente de las cubiertas permite que la nieve acumulada durante el invierno actúe como aislante.

Los muros gruesos de piedra que caracterizan estas casas presentan una inercia térmica elevada y, por tanto, amortigua tanto la entrada de frío como de calor en la vivienda.

Los característicos techos bajos facilitan la concentración del aire caliente al evitar que ascienda. Los huecos practicados en los muros son escasos, pequeños y están protegidos por los aleros de los tejados o el vuelo de las solanas. A pesar de su reducido tamaño, se abocinan al interior para facilitar la entrada de luz.

Entre las fuentes de calor internas podríamos destacar dos fundamentales el hogar y el ganado.

El fuego del hogar solía estar encendido constantemente, y en torno a él se hacía la sobremesa contando historias y anécdotas en una época en la que no existía la televisión. Las chimeneas eran enormes y acampanadas, el adobe o ladrillo con el que se construían  transmitían el calor a las habitaciones colindantes.

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      Vista exterior (derecha)e interior de una chimenea.

Un aspecto curioso desde nuestra perspectiva actual es el hecho de que era frecuente que el ganado se cobijara bajo el mismo techo que los hombres, en la misma casa; bien en un piso inferior, bien en una de las habitaciones en el mismo nivel. Estos animales constituían también una importante fuente de calor para los habitantes.

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Un elemento característico de la arquitectura del Alto Tormes es el amplio vuelo del alero que forma una especie de portal en la fachada sur. Este elemento sirve tanto de resguardo de la lluvia y el viento en los meses fríos como del sol en los calurosos.

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Vista exterior de una vivienda y su casilla en Navacepeda de Tormes

Por tanto, podemos concluir esta serie de entradas diciendo que la arquitectura popular ha conseguido adaptarse al medio natural y humano en que se ubica con la minimización energética necesaria para el bienestar. La eficacia de estas técnicas o mecanismos de aprovechamiento energético ha sido validada por la experiencia a lo largo de tantos años de uso. SIn embargo, el modo de vida de las que estas viviendas fueron expresión quedó ya obsoleto, y esa es la causa fundamental de su paulatina desaparición. Sirvan estas tres entradas como llamada de atención sobre este hecho, ya que considero conforma un ejemplo de fusión del hombre con su entorno, de un aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y de la puesta en valor de la tradición y la cultura local en Gredos.

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De nuevo os dejo el link al estudio en el que me he basado para este post, realizado por Ignacio Javier Gil Crespo“Arquitectura vernácula de la Sierra de Gredos y el Valle del Alto Tormes (Ávila): análisis tipológico, fundamentos constructivos y funcionamiento bioclimático”

Andrés M.

LAS CASAS DE NUESTROS ABUELOS – ARQUITECTURA POPULAR EN GREDOS NORTE (II) MATERIALES Y PROCEDIMIENTOS CONSTRUCTIVOS

Tradicionalmente, los materiales constructivos utilizados en la arquitectura popular al norte de la Sierra de Gredos han sido los que se encontraban en el medio natural, a pie de obra: piedra y madera, principalmente. En esta entrada profundizaremos en sus usos y funciones.

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El granito y los muros

El granito ha sido el material distintivo o emblema de esta arquitectura, responsable en buena medida de la apariencia externa y el carácter de estas construcciones.

Se trata de un tipo de roca muy abundante en la Sierra de Gredos. La piedra no se extrae en canteras, sino que se toma directamente de aquellas zonas en las que se produce el fenómeno erosivo conocido como gelifracción. Este proceso  provoca que los berrocales de granito se quiebren en lajas, lo que facilita su aprovechamiento tal cual, pero también el corte para las piezas más grandes: dinteles, jambas, alféizares y piedras esquineras. Estas piezas eran las únicas que  se labraban y únicamente en sus caras visibles o en los laterales que se adosaban a otras superficies.

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          Berrocales en las cercanías de La Herguijuela
Cuando no se talla, la piedra granítica generalmente se usa a hueso, aunque a veces también se revoca utilizando el barro como argamasa en las juntas de los muros.

Las técnicas constructivas (características de la etapa preindustrial) son muy elementales y se han transmitido de generación en generación.

Los muros suelen tener unos 60-70 cm de grosor. Se levantaban en dos hojas con algunas piedras pasaderas que les daban estabilidad. El interior quedaba relleno por cascotes y ripios.

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       Muros de granito en una casilla de Hoyos del Espino

Son también habituales, sobre todo en los pueblos del llano, los muros mixtos en los que la primera planta es de granito mientras que los muros de la segunda se levantan con entramados de madera con relleno de adobe en sus cuarteles. Estos muros deben revocarse para proteger la madera de la lluvia y el Sol. La falta de mantenimiento ha dejado visto el muro y esta imagen se ha tomado como icono de este tipo de arquitectura.

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           Muro de granito y adobe en La Herguijuela

Es frecuente también el uso del granito, en grandes losas, en el solado del zaguán aunque también es muy frecuente el empleo de la tierra compactada como material de pavimento, como suele ser habitual en el resto de las estancias de la casa.

Estructuras de madera

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      Forjado de madera en una vivienda de Hoyos del Espino

Para las estructuras horizontales, forjados y cubiertas, así como para las escaleras y carpinterías se ha recurrido tradicionalmente a la madera tan abundante en los bosques de la zona: robles y sabinas, así como de los pinos de repoblación en etapas posteriores. La madera —roble, castaño y pino— es el material de los forjados y del entramado que aparece en algunos muros.

Lo más habitual para resolver la estructura de la vivienda es utilizar los troncos descortezados sin escuadrar. Los suelos de las plantas altas son de tablas clavadas a esta estructura. Este sistema se aplica también a los balcones y solanas, que por lo general son un vuelo del forjado de la primera planta.

Una estructura muy característica de la arquitectura de esta zona es la que conforma el techado sobre los portones carreteros de acceso a los corrales, con varias vigas que conforman el soporte para una cubierta a dos aguas.

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             Portón carretero en Navacepeda de Tormes

Bardas de piornos y cubiertas de tejas cerámicas

Otros materiales que se encuentran son la cerámica de las tejas y las escobas, piornos y calabones con las que se cubren los caramanchos, corrales y otras construcciones auxiliares.

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Estos pueblos están rodeados de matorrales de piorno serrano de la familia Cytisus, arbusto que no supera los dos metros de altura con los que tradicionalmente se han hecho las escobas y que también recibe el nombre de calabón. Este es el material con el que seguramente se hicieron las cubiertas de bardas de la arquitectura popular primitiva. Paulatinamente fue sustituido por tejas cerámicas debido a la preocupación por la combustibilidad del material, la presencia de roedores y por la comodidad de no tener que reponerlo periódicamente.

En la actualidad, su empleo se ha reducido a las construcciones auxiliares y así, aún se puede ver secándose sobre los portones carreteros, las tapias, y los caramanchos -pequeñas construcciones auxiliares para guardar los aperos-.

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  Portones con Piornos en La Herguijuela y Navacepeda de Tormes

El empleo de la teja árabe troncocónica colocada en canal y cobija está generalizado en la práctica totalidad de la arquitectura tradicional española. Las pendientes de las cubiertas son muy suaves: las tejas no tienen más agarre que la capa de barro sobre la que apoyan y la trabazón de unas en otras, por lo que hay que evitar que puedan deslizar.

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En la siguiente entrada profundizaremos en el aprovechamiento energético de nuestras “casas viejas”. Pero si no podéis esperar (o queréis saber más sobre este tema) os dejo el link al estudio del que he tomado nota para este post, realizado por Ignacio Javier Gil Crespo: “Arquitectura vernácula de la Sierra de Gredos y el Valle del Alto Tormes (Ávila): análisis tipológico, fundamentos constructivos y funcionamiento bioclimático”

Andrés M.