MARÍA MUÑOZ, “LA VENERABLE”: INFANCIA Y JUVENTUD

Cada de 14 de mayo en Hoyos del Espino se celebra  la fiesta en honor de María Muñoz, o lo que es lo mismo, la Venerable, un personaje tan interesante como desconocido.

El término “Venerable” equivale a respetable, digno de estima y honor; pero también hace referencia a la persona que ha hecho profesión en la vida monástica. En la persona de María Muñoz encontramos ambos significados simultáneamente.

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Retrato de "La Venerable" en el Santuario de Ntra. Sra. del Espino.
Copia del siglo XIX sobre el original del XVII de Piedrahita

La leyenda popular cuenta que era una mujer muy devota de la Virgen del Espino y que, ante unos atacantes, pidió que la hiciera fea. Es curioso, que siendo esta información la más extendida, no esté reflejada en ninguna de sus biografías, algunas dictadas por ella misma. Por ello, deberíamos pensar que es una adición sin fundamento a la historia de esta mujer. Lo mismo sucede con la afirmación de que ella fue quien hizo rodear el pueblo con una serie de cruceros a fin de protegerlo de todo mal.

Santuario de Ntra Sra del Espino

Santuario de Ntra. Sra. del Espino, exterior

También se dice que al ser tan devota, de niña se escapaba, incluso de noche, al Santuario de Ntra. Sra. del Espino a rezar, hasta el punto que su madre tenía que atarla a la pata de la cama, siendo el Niño Jesús quien la liberaba. Esta parte sí está documentada en sus biografías, por lo que podemos decir que es, de lo poco “veraz” que sobre ella se sabe en el pueblo o, al menos, esto es lo que yo sabía antes de abordar el tema, con motivo del IV Foro Guiomar de Ulloa, en el que dí una charla sobre su persona.

BIOGRAFÍAS

Contamos nada menos que con 5 textos biográficos sobre María, lo que nos da cuenta del interés que su vida ha despertado desde el siglo XVII hasta hoy:

  1. En primer lugar, La Venerable dictó su historia de su a petición de Andrés Sánchez Tejado, párroco de Hoyos del Espino en 1635, cuando ella contaba con 46 años. El mismo año murió ese bachiller, pero su sucesor, Matías Contreras, continuó con esta empresa. Sería pues una autobiografía.
  2. La segunda, fue escrita en 1661 por el Padre Manuel Bárcena en Piedrahíta a un año de la muerte de la Venerable .
  3. La tercera fue publicada en 1720 por el Padre Luis de Santa Teresa, con comentarios del Padre Mateo Grogero.
  4. La cuarta, fue redactada por D. José Carrera Medina en 1872. De ella queda todavía algún ejemplar original en ciertas casas del pueblo.
  5. La quinta, bajo el título de “Flor de Gredos” fue publicada por Alfonso María López Sendín en 1979. Además de dar a conocer la vida de la Venerable, su objetivo era iniciar o promover la incoación del proceso de su beatificación, pero no lo consiguió.

INFANCIA

María Muñoz nace y es bautizada en Hoyos del Espino en 1589. 4 años más tarde nacerá su hermano, José Muñoz, a quién siempre estará muy ligada.

Devota cristiana desde niña, se refería al Niño Jesús como su “Corderito”.

corderito

Detalle del cuadro anterior.

Con 3 años y medio, viendo que un primo suyo se casaba, quiso casarse ella también. Acudió a su madre para que le buscara marido, ella le dijo que tenía reservado un esposo, el hijo de una señora que estaba en el Santuario. Así, marchó ella a la iglesia, donde se le abrieron las puertas de par en par y fue conducida por un muchacho de aspecto angelical, ante la Virgen y el Niño que extendieron sus manos para coger la suya. Así, dice ella, la Virgen los unió en matrimonio.

Virgen DolorosaVirgen Dolorosa del Santuario de Ntra. Sra. del Espino. 
Imagen de vestir de tipo olotino. S. XIX.

Tras esto, tuvo la Venerable una visión en la que se le apareció la Virgen con muchos cuchillos clavados en su pecho (como en la foto superior). Ésta le dijo: “Si has de ser la esposa de mi hijo, has de llevar estos cuchillos”. La protagonista, interpreta los cuchillos como todas las penurias que debía de pasar a lo largo de su vida para cumplir los designios divinos.

A partir de entonces se narran multitud de apariciones, sobre todo del Niño Jesús pero también del Diablo en diversas formas intentando tentarla o hacerle daño. También de la Virgen bajo las advocaciones de Ntra. Sra. del Espino (en Hoyos) y Ntra. Sra. del Risco (en Amavida). Asimismo, difuntos -que ella había conocido en vida-, ángeles y santos como Sta. Catalina de Siena y Sta. Teresa.

Con 9 años comulga por primera vez, afirmando que la forma voló hacia ella, cuando se encontraba detrás de una puerta de la iglesia. Este hecho se repetirá muchas veces a lo largo de su vida, ocasionando todo tipo de reacciones por su parte.

Sin embargo, no será hasta que cumpla los 11 años cuando haga la comunión de forma oficial.

JUVENTUD

En 1614, con 25 años, La Venerable sufrió una angina durante 4 días que solo se curó al ponerle el collar con el que se decía que se apareció la Virgen del Espino. Esto aparece reflejado en el que se conoce popularmente como el “Libro de los Milagros de la Virgen del Espino”. Un documento que fue iniciativa del Bachiller Andrés Sánchez Tejado, el mismo que más tarde ayudará a nuestra protagonista a poner por escrito su biografía. La Venerable es citada a declarar en 1617, 3 años después de que padeciera esa enfermedad.

En 1615, Con 26 años la Venerable se encuentra en Oropesa sirviendo a Don Juan Álvarez de Toledo y Doña Luisa Pimentel, Condes de Oropesa. Aquí, el padre Francisco de Cogolludo (su confesor en esas tierras) profetiza su futuro. Vaticina la muerte de los condes en los próximos días. Le dice también que marche con su confesor (AST) y un primo -que vendrán al día siguiente a por ella-, que su hermano se ordenará sacerdote en Amavida, el préstamo de dinero que recibiría (por parte del Duque de Béjar), y la muerte de su hermano poco tiempo después.

Entre 1617 y 1618 La Venerable se encuentra en Ávila. Allí apreciaron su virtud los señores del Cabildo catedralicio. Por otro lado, entabló amistad con varias religiosas del monasterio de la Encarnación como Doña Teresa de Obregón Tabera, Juana Bautista y Juana de los Reyes.

Al ser éste solo un repaso de los primeros años de La Venerable, los que pasó en Hoyos del Espino, finalizamos aquí la entrada… Luego vendrían varios viajes y su ingreso en el Carmelo de Piedrahía, pero de ello hablaremos en futuros post.

Gracias por seguir este blog, su página en facebook, y, sobre todo, por vuestros amables comentarios y los datos de los que tanto aprendo.

Andrés Martín

Licenciado en Historia del Arte

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LOS “SAN MARTINES” DE GREDOS

«A cada cerdo le llega su San Martín» este dicho popular significa que si alguien ha actuado incorrectamente, tarde o temprano le llegará el momento de pagar su culpa. La festividad a la que alude el refrán se celebra el 11 de Noviembre, en honor de San Martín de Tours. Hasta no hace mucho era una fecha muy señalada en cualquier pueblo de la geografía española -y por supuesto, de Gredos- pues era cuando tenía lugar la matanza del cerdo.

Noviembre: la matanza del cerdo. S. XII. Panteón de los Reyes de San Isidoro de León.

Este santo fue un soldado romano destinado en la Galia. En una ocasión vio, a las puertas de Amiens, a un mendigo casi desnudo y muerto de frío. Por ello, inmediatamente desenvainó su espada y rasgó su capa entregándole la mitad al mendigo. Aquella misma noche soñó que Cristo se le aparecía vestido con la media capa que le había dado al indigente. Ya convertido a la fe cristiana, abandonó el ejército y llegó a ser obispo de Tours. Entre sus milagros, se cuenta que rescató de la muerte a tres personas, entre ellos a un niño, rezando junto a se cadáver. Cuando murió, con 81 años, San Ambrosio le vio ascender a los cielos. Fue el primer cristiano en ser canonizado sin haber sufrido martirio.

Dos de los pueblos de nuestra zona tienen a este santo como patrón: “San Martín de la Vega del Alberche” y “San Martín del Pimpollar” y es en este último en el que se celebra la fiesta propiamente dicha el 11 de Noviembre.

Talla de San Martín S. XVII.  Iglesia parroquial de San Martín de la Vega del Alberche (Ávila)

En ambos pueblos contamos con iglesias dedicadas al santo del que reciben su nombre, en cuyo interior podemos observar sendas tallas policromadas del siglo XVII que lo representan. En una y otra se le personifica como un soldado a caballo partiendo su capa. Sin embargo no aparece como un legionario romano, sino como un miliciano español del siglo XVII. Esta anacronía es una constante en la historia del arte y se debe a que los artistas ni sabían cómo vestía un soldado romano ni era su intención conferir a la obra ese rigor histórico. Además, el hecho de representar al santo con la indumentaria del momento en que se realizó la talla lo hacía más cercano al fiel, algo muy útil si lo que se pretendía era que éste tomara ejemplo de la virtud del personaje sagrado.

Talla de San Martín S. XVII.  Iglesia parroquial de San Martín del Pimpollar (Ávila)

Actualmente en San Martín del Pimpollar, dentro de su programa de festejos, se sigue con la tradición de la matanza de la que incluso hacen partícipes a los visitantes que vienen a Gredos, sin duda, otra magnífica excusa para visitar nuestra zona.

Andrés M.