EL SANTUARIO DE NTRA. SRA. DEL ESPINO (III): PRODIGIOS EN GREDOS

Independientemente del lugar donde habitaran, las gentes que poblaron nuestra comarca a partir del siglo XIII encontraron en Ntra. Sra. del Espino a su protectora. Podríamos decir que si hubiera una “patrona de Gredos”, sería la Virgen del Espino.

Las historias protagonizadas por los devotos del norte de Gredos, e incluso de tierras tan lejanas como La Villa de Mombeltrán o Vadillo de la Sierra conformaron una “identidad de grupo” que definió a esta región durante mucho tiempo. Hoy, dicha identidad ha quedado algo difuminada, y merece ser destacada.

El Santuario de Ntra. Sra. del Espino  

La palabra “santuario” define un lugar donde se encuentra una imagen de especial devoción. Así, el templo que alberga la talla tardorrománica de la Virgen del Espino, es el más importante de la vertiente norte de Gredos, sólo comparable, en la cara sur, con el Santuario de Ntra. Sra. de Chilla de Candeleda .

Las historias que giran en torno a este lugar se encuentran recopiladas en el texto conocido popularmente como Libro de los Milagros de Ntra. Sra. del Espino. En este documento, realizado entre 1615 y 1618, se recogen más de un centenar de testimonios en relación con los milagros que habían dado fama al santuario y la imagen que albergaba.

Primera página del Libro de los Milagros de Ntra. Sra. del Espino, 1615-1618.

Dentro del santuario, encontramos cuatro cuadros que narran algunas de estas leyendas como son: La Aparición de la Virgen, El Traslado de la imagen, El Milagro de María Ramos y El Milagro de la mujer de Ortigosa. Hablaremos también de otras historias que, sin haberse plasmado en lienzo alguno, son muestra de la devoción que siempre se ha tenido en la zona a esta Virgen.

La Aparición de la Virgen del Espino y El Traslado de la Imagen.

Aparición de la Virgen del Espino. Siglo XVII. Óleo sobre lienzo.

La Aparición es el primero de los cuatro cuadros del Santuario. En él, se muestra a una pastora arrodillada y orante contemplando la imagen aparecida encima del espino del que toma el nombre su advocación. Un edificio al fondo hace referencia al pueblo y también aparece el ganado que la muchacha cuidaba cuando tuvo lugar el suceso.

Traslado de la imagen. Siglo XVII. Óleo sobre lienzo.

El siguiente cuadro ilustra la procesión en la que se bajó la imagen desde el sitio de su aparición al pueblo donde, en principio, se quería construir la iglesia. El acontecimiento no tendría mayor trascendencia de no ser porque tantas veces como la bajaban se volvía al lugar de la aparición, haciéndose además muy pesada para quien la cargaba en el trayecto. Este episodio es muy común en otras leyendas de apariciones por toda España, y se puede interpretar tanto como una demostración del poder sobrenatural de la imagen, como de una sacralización del lugar elegido por ella para su aparición.

También es muy conocida, aunque sin cuadro esta vez, la leyenda que cuenta cómo de las raíces del espino, tras la aparición, comenzó a manar aceite. Éste se utilizaba como combustible para la lámpara que iluminaba la iglesia y tenía propiedades curativas. Sin embargo, este prodigio cesó, convirtiéndose el aceite en agua, cuando el santero de turno intentó comerciar con él.

– “La Condesa Vieja”

Con este nombre se conocía a una dama de la Casa de Alba, tal vez Doña Mencía Carrillo, esposa del primer Conde de Alba. Dicha señora, favorecida por la Virgen al sanar a uno de sus pajes, no sólo donó ropas y otros objetos, sino que mandó construir un torreón para alojarse cuando viniera a rezar sus novenas. De éste no queda nada en la actualidad, pero al parecer, en el siglo XVII se podían apreciar sus cimientos. Sabemos que estuvo adosado a la santería y, curiosamente, la causa de la desaparición de ambos edificios fue un incendio, el del torreón hacia el siglo XVI, y el de la santería hacia 1989.

– Los cautivos.

Hemos de recordar que la Sierra de Gredos fue frontera natural entre los reinos cristianos del norte y los territorios islámicos del sur, para insertar la leyenda precisamente en ese contexto de luchas entre unos y otros. No se sabía cuántos eran esos cautivos, ni de dónde fueron liberados, pero sí que eso se produjo por intercesión de la Virgen del Espino, a quien vinieron a visitar en agradecimiento con las cadenas puestas. Al entrar estos hombres en el santuario, éstas cayeron quedando definitivamente libres, por ello, las dejaron allí a modo de exvoto. Todas excepto una, se utilizaron para la clavazón y herrajes de las cimbras (estructuras de madera con las que se construían las bóvedas) de la iglesia. La única que no se fundió, quedó colgada en uno de los muros en recuerdo del suceso. Allí permaneció durante siglos hasta que, hacia 1990, cuando se eliminó la cal que cubría las paredes de la iglesia, se perdió la pista de este exvoto.

– En Hoyos del Espino

Milagro de María Ramos. Siglo XVII. Óleo sobre lienzo.

Uno de los milagros más conocidos que tuvieron lugar en este pueblo se representa en el tercer cuadro de la iglesia. Se trata del caso de María Ramos, una joven que, habiendo atendido su ganado, bajaba de vuelta al pueblo por el camino del arroyo de “Los Regajos”. El cauce de dicho riachuelo era mucho mayor que en la actualidad, tal vez por una crecida y, al intentar cruzarlo, cayó al agua y fue arrastrada por la corriente hacia una cascada. En esa situación, la muchacha invocó a la Virgen del Espino, que la retuvo allí sin sujetarse a nada hasta que tres mujeres del pueblo que pasaban por allí acudieron en su ayuda. En este cuadro, llama la atención que los testigos que aparecen no son mujeres sino hombres. También, cabe señalar que el paisaje es totalmente inventado y no tiene nada que ver con el del arroyo mencionado. Por otro lado, se dice que cuando sucedió este hecho, las rueda de campanas que había en la iglesia sonó sin que nadie las tocase. Esta rueda, en la actualidad no se conserva, aunque existe una similar en la vecina iglesia de Navalperal de Tormes.

Arroyo de los Regajos, donde la documentación sitúa el milagro de María Ramos

Mucha gente cree que este episodio tuvo lugar en “Las Chorreras” en el curso del río Tormes. Sin embargo, se trata es una deformación de la leyenda debida a su transmisión oral y a que el término empleado para definir la dicha cascada es el de “chorrera”.

– En Ortigosa

Milagro de la Mujer de Ortigosa. Siglo XVII. Óleo sobre lienzo.

De este pueblo era María García, una mujer que llevaba catorce meses con un brazo tullido e inmóvil. Por ello, acudió a rezar unas novenas a la Virgen del Espino, y al acabarlas, sintió un calor muy fuerte en ese brazo que de inmediato. Esta historia se representa en el cuarto y último cuadro de la iglesia.

– En Navarredonda de Gredos…

Nació el albañil Domingo Ximénez, aunque su infancia la pasó sirviendo en una casa de Hoyos, donde “tomó particular devoción” hacia esta Virgen. Un día, hacia 1595, estaba este obrero trabajando en la casa de un tal Hernando Sánchez Garavato, en Barajas, y de pronto el tejado cedió y las vigas cayeron sobre él. Viendo venir el peligro, se encomendó a la Virgen del Espino, y ante la sorpresa de quienes le daban por muerto, al apartar los maderos vieron que seguía vivo y sin heridas graves.

– En Navacepeda de Tormes

De aquí era nativo Pablo Ximénez Candeleda quien padecía una grave parálisis que le impedía tanto moverse como hablar. Le llevaron a rezar novenas a la Virgen del Espino y cuanto las acabó, pudo volver a casa por su propio pie y hablando claramente. Los testigos de Navacepeda que cuentan el relato afirman que, debido a este suceso, se tenía una devoción muy particular en su pueblo a esta imagen y que todos los años iban en procesión a su Santuario el día de San Marcos”.

Todos estos hechos nos dan idea de la gran importancia que tuvo la imagen y el Santuario de Ntra. Sra. del Espino para sus devotos repartidos por toda nuestra comarca, haciendo que sus habitantes fueran un solo pueblo bajo su protección.

Andrés M.

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5 pensamientos en “EL SANTUARIO DE NTRA. SRA. DEL ESPINO (III): PRODIGIOS EN GREDOS

  1. Muy interesante. La verdad es que yo me quedé en los temas de arquitectura, pero estas historias ayudan a entender mucho mejor todo.
    Muchas gracias por compartirlo con todos.

  2. Pingback: MARÍA MUÑOZ, “LA VENERABLE”: INFANCIA Y JUVENTUD | Arte y Cultura en Gredos

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