PINTURA RENACENTISTA EN LA ALISEDA DE TORMES

Retomamos nuestro recorrido por el interesantísimo patrimonio de Gredos Norte centrándonos hoy en una obra muy especial: el retablo mayor de la iglesia parroquial de La Aliseda de Tormes.

¿Y qué tiene de especial este retablo? vayamos por partes…

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En primer lugar, su atractivo y calidad es innegable, lo que hace de esta pieza una de las más importantes entre las que se conservan en nuestra comarca.

Por otro lado, se trata de una obra documentada (es decir, que existe información escrita  sobre ella recogida en el momento de su realización) y por tanto conocemos al artista que la realizó (o “artífice” como se les llamaba en la época, ya que todavía se les consideraba artesanos al mismo nivel de los carpinteros, tejedores, encofradores…etc.) .

El pintor en cuestión es Francisco González, cuya trayectoria ha sido bien estudiada por Jesús María Parrado del Olmo. Gracias a él sabemos que este artista estuvo trabajando en la catedral de Ávila en 1520, y que es en 1550 cuando realiza el retablo que aquí abordamos.

En cuanto a esta obra, hay que especificar que Francísco González se encargó de las pinturas, mientras que la estructura (el ensamblaje) fue obra del entallador Gonzalo de Caburrado.

Como ya hemos comentado alguna vez, los retablos se estructuran en cuerpos (divisiones horizontales superpuestas) y calles (divisiones verticales contiguas) pudiendo existir también entrecalles (más estrechas que las anteriores). Todo ello puede estar sustentado sobre un banco o predela, que sería la base del retablo. Las esculturas o, en este caso, pinturas se distribuyen de forma regular entre los espacios que quedan al dividir el retablo como hemos explicado.

En este retablo en concreto, aparecen tres cuerpos sobre una predela con relieves y tres calles con dos entrecalles. La decoración tallada y policromada recorre toda la estructura y presenta bustos de personajes en tondos (marcos circulares), cabezas de serafines y paños. También encontramos otras decoraciones como animales híbridos, “putti” (angelotes), elementos vegetales…etc.

decoraciones

Los únicos espacios que no albergan pinturas son los dos cuerpos bajos de la calle central, que van ocupados por el Sagrario y la imagen de la titular de la iglesia: Santa Margarita, ambas obras del siglo XVIII.

primer cuerpoEn las entrecalles se disponen San Pedro y San Pablo en el primer cuerpo, al igual que sucedía en el retablo mayor de la iglesia de Ortigosa (y con el mismo simbolismo), y Apóstoles en el resto, dos en cada entrecalle del mismo cuerpo.

En el resto de las calles, se disponen, sin seguir el orden en que se narran en el Nuevo Testamento, las siguientes escenas:

– En el primer cuerpo la Anunciación y Adoración de los Pastores en los que se percibe la dulzura de los modelos de Rafael, muy acorde con la ternura que inspiran estos temas.

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– En el segundo cuerpo tenemos la Aparición a las Santas Mujeres y Resurrección en el segundo, aparte de la talla de Sta. Margarita ya mencionada.

segundo cuerpo

Descendimiento, Camino del Calvario, y el Calvario ocupando el espacio central del tercer cuerpo. A ambos lados de éste último encontramos dos tondos que contienen la representación en busto de dos de los cuatro “profetas mayores”: Isaías (izquierda) y Jeremías (derecha) .

tercer cuerpo

En el segundo cuerpo, destaca el tema de la Resurrección, en el que se aprecian claramente rasgos manieristas como la estilización del cuerpo de Cristo, su postura amanerada e inestable y su movimiento pausado, como de danza.

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En el tercer cuerpo, el Camino del Calvario es una copia del “Pasmo de Sicilia” de Rafael (en la imagen superior, a la derecha), obra que influyó mucho en otros pintores españoles. La inversión de la composición nos informa de que fue tomada de un grabado, quizá de Agostino Veneziano.

Al ser este retablo de la Aliseda, la única obra documentada del autor, nos da la pauta para definir una serie de características generales del estilo de este pintor, que serán un argumento fundamental a la hora de atribuir otros trabajos que podría haber realizado este artista y que carezcan de esa documentación original:

  • Uno de los pilares fundamentales de la Historia del Arte es la búsqueda de influencias de unos artistas en otros, pues bien, en el caso de Francisco González, se aprecia una fuerte dependencia del estilo de pintores toledanos (lógico por la proximidad geográfica) como Correa de Vivar y Francisco de Comontes. Éstos, a su vez, estaban influidos por la pintura de Rafael y, en menor medida, de Miguel Ángel y por ello, esa influencia indirecta también se apreciará en esta obra.
  • Sus personajes presentan rostros de rasgos afilados, especialmente las narices que son rectas y puntiagudas, los ojos son almendrados, con los párpados curvilíneos. Las mujeres tienen caras ovaladas y algo alargadas, los labios están fruncidos, un rasgo que denota esa influencia de Rafael. Los hombres llevan unas barbas y cabellos muy detallados. Esas barbas son anchas, muy perfiladas y también con una clara relación con obras de Rafael como el San Jerónimo de la Crucifixión del retablo de Città di Castello y el sacerdote que aparece en Los Desposorios que se conservan en la pinacoteca de Brera (Milán).detalle
  • Los gestos son algo artificiosos. Esa gestualidad recae sobre todo en unas manos que son algo esquemáticas pero elegantes. El artista, en general, no domina las expresiones dramáticas, lo que resta vitalidad a la obra.
  • Suele colocar a sus personajes en un primer plano, como lo hacían los artistas manieristas florentinos cuyas obras podría haber conocido a través de los grabados que circulaban por toda Europa.
  • En el poco fondo de paisaje que se aprecia, las rocas son áridas, recortadas sobre los fondos, con paisajes de ciudades amuralladas y edificios circulares.
  • Sus colores son vivos, y la luz bastante contrastada en los fondos.

Todo ello hace que esta obra sea un referente para el estudio del arte renacentista abulense… ¡Y la tenemos aquí al lado!…

Poco a poco vamos perdiendo un poco el miedo al arte, ¿no?… eso espero, porque no es ni tan aburrido ni tan complicado como lo pintan… (nunca mejor dicho…)

¡Hasta el próximo post!

 Andrés M.

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ZACAPEAL: LA ATLÁNTIDA DE GREDOS

Hoy entramos en un tema que, personalmente considero fascinante, ya que tiene que ver con una leyenda local que habla sobre el pueblo desaparecido de Zacapeal.

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Pero antes acerquémonos a otra conocida leyenda, aunque nada local, con la que estableceremos ciertos paralelismos. Se trata del relato que narra Platón en sus Diálogos, concretamente en el Timeo y en el Critias, acerca de la Atlántida. En estos textos se menciona que el mítico continente estaba situado más allá de las Columnas de Hércules (que la Antigüedad situaba en el Estrecho de Gibraltar). La historia se remonta en el tiempo varios miles de años para narrar cómo los habitantes de este territorio, los atlantes, fueron castigados por los dioses por su soberbia y ansias de dominación, a sufrir un violento terremoto y un gran diluvio que hicieron que su tierra fuera engullida por el mar.

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A partir del siglo XIX, época del Romanticismo, esta leyenda creció, ya que la imagen de un lugar tragado por las aguas resultaba fascinante para los exploradores que deseaban desentrañar el misterio,  más aún, después de haberse encontrado otras ciudades que se creían inventadas, como Troya. Consecuentemente, aparecieron las primeras teorías sobre su ubicación, barajando puntos de toda la geografía mundial. Entre esos lugares, los más recurrentes, fueron las Islas Canarias y las Azores, pero también zonas del Mediterráneo como la isla de Santorini (donde un terremoto hundió parte de su superficie) o la vecina Creta. También en América se ha especulado con las costas de Florida, las Bahamas o Bolivia. Incluso en España se ha barajado la posibilidad de que la Atlántida fuera realmente el reino de Tartessos y que su ubicación se encontrara nada menos que el Parque Nacional de Doñana (según National Geographic).

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Todo esto está muy bien, pero… ¿Qué tiene que ver con Gredos en general y Navalperal de Tormes en particular? Y, sobre todo… ¿Qué es Zacapeal?

Pues bien, la clave está en la leyenda que afirma que la torre de la iglesia de Navalperal la construyeron los mozos de Zacapeal.

Torre

¿Y dónde está Zacapeal?

Pues lo cierto es que Zacapeal, a día de hoy, no está… 😦

Al preguntar a los vecinos de Navalperal, pueblo donde se encuentra la dicha torre y que además ha tomado el nombre de “Zacapeal” para su asociación cultural, la mayoría coinciden en señalar la ubicación de aquel poblado en una zona (en la foto) al lado del cruce de la carretera principal con el camino de San Bartolomé de Tormes donde también es muy conocida esta leyenda.

Zacapeal

Dicho terreno, aunque aparentemente seco, cuando llueve se hace muy blando; en sus palabras, “una trampalera”, ello ha llevado a pensar que aquel pueblo en su día fuera desalojado, abandonado y engullido por la tierra como la Atlántida lo fue por el mar.

Trampalera

Al ser un terreno inestable, no han sido pocas las veces en las que los lugareños han tenido que acudir al rescate de alguna res atrapada en el fango, y afirman que, al escarbar para socorrer al animal, han aparecido “retejes” y trozos de vasijas que ellos vinculan con este lugar legendario.

Como en el caso de la Atlántida y de cualquier otra buena leyenda, esta también tiene ciertas incoherencias, sino hablaríamos de “Historia” ¿no?.

Por desgracia, aquí no hubo ningún “Platón” que dejara por escrito información alguna sobre Zacapeal. Por ello, se ha indagado en las crónicas de los pueblos del Alto Gredos, donde no se pueden obtener datos mas allá de los recogidos en la Comunidad de Villa y Tierra, cuyo concejo de Piedrahita se creó en 1366. Pues bien, en estos documentos nada se menciona sobre un pueblo llamado “Zacapeal”.

Sin embargo, como hemos señalado, la tradición oral de Navalperal, atribuye la construcción de su torre a los mozos de Zacapeal y aquí nos encontramos con otra incongruencia. Se ha dicho que de ser así, la torre tendría que haberse construido antes de 1366 por lo que hemos comentado en el párrafo anterior. Pero fijándonos en el propio edificio vemos una estructura característica del siglo XVI, muy similar a otras en la zona, como la de Navacepeda de Tormes, Navarredonda de Gredos, Zapardiel de la Ribera… etc. Como apoyo a este argumento, nos encontramos que, en la entrada a la atalaya hay un elegante arco conopial, que cronológicamente nos lleva al gótico de finales del XV y principios del XVI, por lo que volvemos una vez más a la cronología que venimos manejando para todas las iglesias y torres de la zona.

Torre y arco conopial

La leyenda de Zacapeal, si bien no tan rica como la de la Atlántida, sí es curiosa. Tal vez lo que desapareciera no fuera un pueblo como tal, sino algunos chozos o casas, y que esto se debiera a alguna crecida del arroyo que pasa por allí… Sea como fuere, se plantea una fascinante duda sobre esta leyenda, ya que tanto en Navalperal como en San Bartolo y Ortigosa señalan exactamente el mismo lugar y el mismo acontecimiento. Es por ello, que hay que tener siempre en cuenta que toda leyenda tiene parte de realidad, pero tal vez no tenga mucho que ver con la expresión final que de ella conservamos.

Muchos habitantes de la zona son escépticos. Otros tantos afirman que ¿Por qué no?. Cada uno debe buscar el sentido que más le convenza o le atraiga, aquí solo se enuncian los pocos datos que conocidos sobre el tema a día de hoy.

Quién sabe si entre los muchachos de nuestros pueblos habrá algún futuro arqueólogo que se interese por el tema y algún día nos desvele lo que sucedió con Zacapeal… si es que sucedió algo…

Hasta entonces crean ustedes lo que quieran…

Andrés M.

LA IGLESIA DE ORTIGOSA DE TORMES

            Además de una de las mejores vistas de la Sierra de Gredos, Ortigosa cuenta con una iglesia, en la que nada es grande, pero, quizá por ello, posee un encanto especial. La gente que cuida de este templo se enfrenta, a una gran falta de medios, que no de voluntad, para su conservación. Debido a la despoblación, que tanto está afectando a nuestra zona, el futuro de los bienes que alberga es incierto, y por ello conviene hacer una llamada de atención sobre ese hecho de difícil solución.

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Arquitectura de la iglesia.

Podríamos decir que la iglesia como tal carece de estilo arquitectónico, ya que no presenta elementos que permitan englobarla dentro de uno en concreto. Sin embargo, la torre sí presenta rasgos góticos como arcos conopiales en alguno de sus ventanales, lo que hace que la podamos incluir en esa cronología que manejamos con otros templos de la zona, en el transcurso del siglo XVI.

interior y exteriorExterior e interior de la iglesia.

Retablo Principal.

Podemos situarlo en la primera mitad del siglo XVII. En la parte inferior, o predela, encontramos pinturas que representan a los evangelistas con sus símbolos: Mateo con el ángel, Juan con el águila, Lucas con el toro y Marcos, que debería haber sido representado con el León (en la pintura no se aprecia este detalle). En los costados del sagrario aparecen: a la izquierda San Pedro, a la manera tradicional, como apóstol pescador; y a la derecha San Pablo portando la espada y el libro que hace referencia a las cartas del Nuevo Testamento; se les representa juntos por ser los dos pilares fundamentales de la Iglesia cristiana.

El primer cuerpo alberga las imágenes de la Virgen de las Nieves, San Pedro y San José. La primera es una talla moderna que se saca en procesión el día de la fiesta, 5 de agosto.

También procesiona la imagen de San Pedro, del siglo XVII, y a quien probablemente estuviera dedicada antiguamente la iglesia, ya que ocupa el espacio central del retablo y aparece representado hasta tres veces. En este caso aparece no como apóstol pescador sino como padre de la iglesia, algo poco frecuente. Así, porta la tiara papal y las “llaves del Reino de los Cielos”. En la parte derecha, encontramos un San José también del XVII.

san pedroSan Pedro como apóstol pescador y como Padre de la Iglesia. Siglo XVII

El segundo cuerpo lo preside en su parte central un Calvario en el que el crucificado es una talla de bulto redondo mientras que las figuras de la Virgen y San Juan están pintadas en el fondo. A la derecha, se sitúa una pintura que representa a Santiago Matamoros, y a la derecha, la conversión de San Pablo. En el ático, encontramos la figura de Dios Padre bendiciendo.

 Retablo de la Virgen del Rosario.

La decoración pictórica en la predela (recordad, la base del retablo), en este caso, presenta una serie de Santos entre los que se reconoce a: San Francisco mostrando sus estigmas; a San Ildefonso en el momento en que la Virgen le impone la casulla; a San Esteban con la palma del martirio y las piedras de su lapidación; a Santa Catalina de Alejandría con la palma y la rueda dentada de su martirio y a San Antonio portando su libro de oración.

santosAlgunas pinturas del la predela: San Esteban, San Ildefonso recibiendo

la casulla y Santa Catalina de Alejandría. S. XVII

En el primer cuerpo encontramos la imagen vestida de la Virgen del Rosario y en las calles laterales las pinturas de San Andrés y San Pedro, ya que eran hermanos y apóstoles. Sobre cada uno de ellos, respectivamente, el ángel y la Virgen en el momento de la Anunciación. La única calle del segundo cuerpo la ocupa una pintura con el tema de la Asunción de la Virgen.

Hay también otras dos esculturas exentas que representan al Niño Jesús. Uno de ellos es la joya de esta iglesia por su calidad de talla y policromía. Aparece el Niño desnudo como “Salvador del Mundo” pisando al pecado, representado por la serpiente, y a la muerte simbolizada por la calavera. En su mano izquierda portaría una cruz y en la derecha un báculo o lanza para clavarla sobre la serpiente. Ninguno de los dos objetos de conservan hoy. La esfera a sus pies es símbolo de la universalidad de la fe cristiana, y además contiene, en su parte central, una imagen de Dios Padre bendiciendo pintada en un trozo de lienzo.

niño jesusNiño Jesús Salvador del Mundo (y detalle). S. XVII

 Retablo del Calvario

A pesar de su mal estado de conservación, con una pérdida prácticamente total de su policromía, este retablo es interesante por su remate, donde aparece la Virgen Dolorosa vestida a la manera de las viudas nobles castellanas de los siglos XVI y XVII, una tradición que se inició en Madrid en 1565, cuando la condesa de Ureña, camarera mayor de Isabel de Valois, donó uno de sus propios trajes de luto para vestir la imagen de la Soledad que labró Gaspar Becerra a instancias de la reina. Tal fue el impacto de esta nueva representación que pronto se extendió a las Dolorosas de toda la península, y este ejemplo es una buena muestra de la gran repercusión de este hecho.

retabloRetablo del Calvario y detalle de la Virgen Dolorosa. 2ª mitad del XVII

Y con esto me despido, hasta el próximo post, recomendando la visita a este tranquilo pueblo-mirador para disfrutar del espectáculo que es siempre Gredos.

Andrés M.

LAS CASAS DE NUESTROS ABUELOS – ARQUITECTURA POPULAR EN GREDOS NORTE (III) APROVECHAMIENTO ENERGÉTICO

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Nuestros abuelos se las arreglaron muy bien para obtiener un rendimiento óptimo de los recursos bioclimáticos a su alcance. Así, mediante mecanismos constructivos elementales y sencillos, conseguieron dotar a sus casas de un ambiente estable y más o menos confortable (aunque no nos lo parezca desde nuestra perspectiva actual) frente a las condiciones climáticas externas.

El clima que afecta a esta región, se caracteriza por unos inviernos fríos y prolongados y veranos más cortos y relativamente calurosos, con una oscilación térmica diaria muy acusada. Es un clima bastante seco, aunque no faltan precipitaciones; en forma de agua en otoño y primavera y de nieve en invierno.

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La necesidad básica que debían cubrir era la protección del frío exterior. La arquitectura serrana utiliza para este fin algunas estrategias como la captación solar a través de la orientación, el aislamiento, la inercia térmica, el empleo de materiales autóctonos y aspectos formales adaptados a la necesidad.

Como mencionamos en la primera entrada sobre este tema, los núcleos de población se ubican en laderas orientadas al mediodía. En la margen izquierda del Tormes no hay asentamientos hasta que el valle gana en amplitud, a partir de Navamediana y Bohoyo, ya imponente mole de la Sierra de Gredos impide el soleamiento de estas laderas. Las viviendas se agrupan compactándose. Por lo general se adosan unas a otras compartiendo muros medianeros y siguiendo el relieve de las laderas.

Los edificios no son muy altos; más bien lo contrario: se pegan a la tierra —en ocasiones están semienterradas— y se adaptan al terreno para aprovechar la temperatura y protegerse de los vientos fríos. La baja pendiente de las cubiertas permite que la nieve acumulada durante el invierno actúe como aislante.

Los muros gruesos de piedra que caracterizan estas casas presentan una inercia térmica elevada y, por tanto, amortigua tanto la entrada de frío como de calor en la vivienda.

Los característicos techos bajos facilitan la concentración del aire caliente al evitar que ascienda. Los huecos practicados en los muros son escasos, pequeños y están protegidos por los aleros de los tejados o el vuelo de las solanas. A pesar de su reducido tamaño, se abocinan al interior para facilitar la entrada de luz.

Entre las fuentes de calor internas podríamos destacar dos fundamentales el hogar y el ganado.

El fuego del hogar solía estar encendido constantemente, y en torno a él se hacía la sobremesa contando historias y anécdotas en una época en la que no existía la televisión. Las chimeneas eran enormes y acampanadas, el adobe o ladrillo con el que se construían  transmitían el calor a las habitaciones colindantes.

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      Vista exterior (derecha)e interior de una chimenea.

Un aspecto curioso desde nuestra perspectiva actual es el hecho de que era frecuente que el ganado se cobijara bajo el mismo techo que los hombres, en la misma casa; bien en un piso inferior, bien en una de las habitaciones en el mismo nivel. Estos animales constituían también una importante fuente de calor para los habitantes.

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Un elemento característico de la arquitectura del Alto Tormes es el amplio vuelo del alero que forma una especie de portal en la fachada sur. Este elemento sirve tanto de resguardo de la lluvia y el viento en los meses fríos como del sol en los calurosos.

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Vista exterior de una vivienda y su casilla en Navacepeda de Tormes

Por tanto, podemos concluir esta serie de entradas diciendo que la arquitectura popular ha conseguido adaptarse al medio natural y humano en que se ubica con la minimización energética necesaria para el bienestar. La eficacia de estas técnicas o mecanismos de aprovechamiento energético ha sido validada por la experiencia a lo largo de tantos años de uso. SIn embargo, el modo de vida de las que estas viviendas fueron expresión quedó ya obsoleto, y esa es la causa fundamental de su paulatina desaparición. Sirvan estas tres entradas como llamada de atención sobre este hecho, ya que considero conforma un ejemplo de fusión del hombre con su entorno, de un aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y de la puesta en valor de la tradición y la cultura local en Gredos.

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De nuevo os dejo el link al estudio en el que me he basado para este post, realizado por Ignacio Javier Gil Crespo“Arquitectura vernácula de la Sierra de Gredos y el Valle del Alto Tormes (Ávila): análisis tipológico, fundamentos constructivos y funcionamiento bioclimático”

Andrés M.

LAS CASAS DE NUESTROS ABUELOS – ARQUITECTURA POPULAR EN GREDOS NORTE (II) MATERIALES Y PROCEDIMIENTOS CONSTRUCTIVOS

Tradicionalmente, los materiales constructivos utilizados en la arquitectura popular al norte de la Sierra de Gredos han sido los que se encontraban en el medio natural, a pie de obra: piedra y madera, principalmente. En esta entrada profundizaremos en sus usos y funciones.

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El granito y los muros

El granito ha sido el material distintivo o emblema de esta arquitectura, responsable en buena medida de la apariencia externa y el carácter de estas construcciones.

Se trata de un tipo de roca muy abundante en la Sierra de Gredos. La piedra no se extrae en canteras, sino que se toma directamente de aquellas zonas en las que se produce el fenómeno erosivo conocido como gelifracción. Este proceso  provoca que los berrocales de granito se quiebren en lajas, lo que facilita su aprovechamiento tal cual, pero también el corte para las piezas más grandes: dinteles, jambas, alféizares y piedras esquineras. Estas piezas eran las únicas que  se labraban y únicamente en sus caras visibles o en los laterales que se adosaban a otras superficies.

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          Berrocales en las cercanías de La Herguijuela
Cuando no se talla, la piedra granítica generalmente se usa a hueso, aunque a veces también se revoca utilizando el barro como argamasa en las juntas de los muros.

Las técnicas constructivas (características de la etapa preindustrial) son muy elementales y se han transmitido de generación en generación.

Los muros suelen tener unos 60-70 cm de grosor. Se levantaban en dos hojas con algunas piedras pasaderas que les daban estabilidad. El interior quedaba relleno por cascotes y ripios.

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       Muros de granito en una casilla de Hoyos del Espino

Son también habituales, sobre todo en los pueblos del llano, los muros mixtos en los que la primera planta es de granito mientras que los muros de la segunda se levantan con entramados de madera con relleno de adobe en sus cuarteles. Estos muros deben revocarse para proteger la madera de la lluvia y el Sol. La falta de mantenimiento ha dejado visto el muro y esta imagen se ha tomado como icono de este tipo de arquitectura.

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           Muro de granito y adobe en La Herguijuela

Es frecuente también el uso del granito, en grandes losas, en el solado del zaguán aunque también es muy frecuente el empleo de la tierra compactada como material de pavimento, como suele ser habitual en el resto de las estancias de la casa.

Estructuras de madera

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      Forjado de madera en una vivienda de Hoyos del Espino

Para las estructuras horizontales, forjados y cubiertas, así como para las escaleras y carpinterías se ha recurrido tradicionalmente a la madera tan abundante en los bosques de la zona: robles y sabinas, así como de los pinos de repoblación en etapas posteriores. La madera —roble, castaño y pino— es el material de los forjados y del entramado que aparece en algunos muros.

Lo más habitual para resolver la estructura de la vivienda es utilizar los troncos descortezados sin escuadrar. Los suelos de las plantas altas son de tablas clavadas a esta estructura. Este sistema se aplica también a los balcones y solanas, que por lo general son un vuelo del forjado de la primera planta.

Una estructura muy característica de la arquitectura de esta zona es la que conforma el techado sobre los portones carreteros de acceso a los corrales, con varias vigas que conforman el soporte para una cubierta a dos aguas.

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             Portón carretero en Navacepeda de Tormes

Bardas de piornos y cubiertas de tejas cerámicas

Otros materiales que se encuentran son la cerámica de las tejas y las escobas, piornos y calabones con las que se cubren los caramanchos, corrales y otras construcciones auxiliares.

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Estos pueblos están rodeados de matorrales de piorno serrano de la familia Cytisus, arbusto que no supera los dos metros de altura con los que tradicionalmente se han hecho las escobas y que también recibe el nombre de calabón. Este es el material con el que seguramente se hicieron las cubiertas de bardas de la arquitectura popular primitiva. Paulatinamente fue sustituido por tejas cerámicas debido a la preocupación por la combustibilidad del material, la presencia de roedores y por la comodidad de no tener que reponerlo periódicamente.

En la actualidad, su empleo se ha reducido a las construcciones auxiliares y así, aún se puede ver secándose sobre los portones carreteros, las tapias, y los caramanchos -pequeñas construcciones auxiliares para guardar los aperos-.

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  Portones con Piornos en La Herguijuela y Navacepeda de Tormes

El empleo de la teja árabe troncocónica colocada en canal y cobija está generalizado en la práctica totalidad de la arquitectura tradicional española. Las pendientes de las cubiertas son muy suaves: las tejas no tienen más agarre que la capa de barro sobre la que apoyan y la trabazón de unas en otras, por lo que hay que evitar que puedan deslizar.

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En la siguiente entrada profundizaremos en el aprovechamiento energético de nuestras “casas viejas”. Pero si no podéis esperar (o queréis saber más sobre este tema) os dejo el link al estudio del que he tomado nota para este post, realizado por Ignacio Javier Gil Crespo: “Arquitectura vernácula de la Sierra de Gredos y el Valle del Alto Tormes (Ávila): análisis tipológico, fundamentos constructivos y funcionamiento bioclimático”

Andrés M.

 

LAS CASAS DE NUESTROS ABUELOS – ARQUITECTURA POPULAR EN GREDOS NORTE (I)

Nuestras “casas viejas” comienzan a ser escasas. Las necesidades de comodidad actuales no parecen ser compatibles con estos edificios, que fueron diseñados para cubrir unas necesidades que poco tienen que ver con las actuales y con una gran economía de medios.

La arquitectura popular de la vertiente norte de la Sierra de Gredos posee unas características propias que tienen su razón de ser en el medio natural en que se desarrolla (clima, geografía…) y en el modo de vida de sus habitantes. Todo ello  ha influido en las tradiciones constructivas, las formas y funciones de la misma, conformando una arquitectura funcional y lógica que responde a las necesidades de quien la habita y a sus posibilidades económicas.

Cabaña de pastoreo (San Martín de la Vega)

Antigua tejera en San Martín de la Vega del Alberche.

Estos pueblos de la sierra, que surgieron junto a grandes extensiones de pastos, han basado desde siempre su economía en la agricultura y la ganadería, tradiciones que se han mantenido prácticamente intactas hasta mediados del siglo XX.

La tecnología preindustrial que emplearon en sus construcciones es muy elemental y ha seguido patrones basados en una tradición ancestral desarrollada a lo largo del tiempo.

Tipos de pueblo

En esta zona tan reducida en extensión como es el Valle del Alto Tormes encontramos dos tipos fundamentales de asentamientos que, en cualquier caso, son muy compactos.

a) El pueblo en ladera

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Plano de San Bartolomé de Tormes. Fuente Ignacio Javier Gil Crespo

Es el tipo más característico, siempre orientado hacia el sur para aprovechar al máximo la luz solar.  Su crecimiento se produce de forma longitudinal.

Esta variante se da fundamentalmente entre los 1.300 y 1.800 m de altitud y a ella responden los pueblos de Navarredonda de Gredos, Barajas, Hoyos del Espino, Hoyos del Collado, Navacepeda de Tormes, La Herguijuela, San Bartolomé de Tormes, Ortigosa de Tormes, Zapardiel de la Ribera, La Lastra del Cano, Horcajo de la Ribera o Navasequilla.

Las viviendas se agrupan en hileras adaptándose a la pendiente del terreno horizontalmente y buscando la orientación hacia el Sur, por ello, se adosan unas a otras compartiendo los muros medianeros. De este modo se forman entramados urbanos de calles alargadas que se comunican por callejas en cuesta o escalonadas que serpentean con la pendiente de la ladera. Las manzanas de casas adosadas lateralmente forman hileras con corrales delanteros individuales o compartidos.

b) El pueblo en llano

Plano de Navamediana

Plano de Navamediana. Fuente: Ignacio Javier Gil Crespo

El segundo tipo de asentamiento corresponde a los pueblos de ribera o del llano, situados en la base del valle del Tormes, muy cerca del río. Éstos son: La Aliseda de Tormes, Zapardiel de la Ribera, Navamediana, Bohoyo, Navamojada, Los Guijuelos, Los Llanos de Tormes… etc.

 El tejido urbano esta vez no es alargado, sino centralizado; el pueblo se desarrolla alrededor de un núcleo que suele ser la iglesia o la plaza o principal. El hecho de que el paisaje sea más llano, facilita que las viviendas puedan tener un mayor desarrollo en tamaño, forma y funcionalidad, orientadas a la calle creando espacios urbanos muy definidos.

Características generales de las viviendas

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Sección de una vivienda típica. Fuente Ignacio Javier Gil Crespo
  • Son estrechas, profundas y, generalmente, de planta rectangular.
  • Los modelos más sencillos constan de una planta y un doblao (o sobrado); aunque también son comunes las viviendas de dos plantas.
  • La vivienda queda a media ladera, lo que facilita el acceso desde la calle trasera a la segunda planta/doblao o al pajar.
  • Debido a la pendiente del terreno, el piso inferior puede quedar semienterrado. Esta planta, a la que se accede desde el lado Sur, en algunos casos se destinaba a las cuadras para el ganado, aunque lo más frecuente es que ahí se encontrara la cocina, con la gran campana de la chimenea. En próximas entradas veremos la importancia de esta distribución de los elementos en relación al aprovechamiento calórico.
  • Las habitaciones (en la primera o segunda planta) solían contar con alcobas destinadas generalmente a los pequeños de la casa. En una época en la que la natalidad era bastante alta, nunca sobraban este tipo de estancias, llegándose incluso a dormir en despensas, pajares o establos.
  • Es habitual que el muro exterior sea doble y que se deje una cámara en la parte posterior con el fin de evitar humedades o filtraciones del terreno (recordemos que pueden estar semienterradas). Esta última cámara se utilizaba normalmente como despensa, fresquera o como cuarto patatero.
  • La vivienda y el establo podían llegar a compartir un mismo espacio, por lo que los habitantes eran tanto las personas como su ganado.
  • En estas casas no existía un espacio específico para el aseo y no se contaba con agua corriente ni caliente. Para lavarse, estos lugareños debían ir a la fuente a coger el agua y después calentarla en la chimenea con al ayuda de un caldero. Es lógico entender pues, que los hábitos de higiene no fueran óptimos.
  • En cuanto a las necesidades fisiológicas, lo más parecido a un retrete que existía era el propio establo. Al no haber posadas en los pueblos, los (entonces escasos) visitantes solían hospedarse en las propias casas de los aldeanos, y era habitual que incluso médicos, sacerdotes o marqueses hicieran sus necesidades entre caballos, ovejas o vacas.

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Vivienda con corral y cuadra adosada en La Herguijuela.
  • Al ser la ganadería y la agricultura la base económica y de subsistencia de las familias de la sierra, las dependencias auxiliares en torno a la vivienda cumplían funciones específicas de gran importancia. El corral adquiere un desarrollo muy importante para recoger al ganado. Se situaba en la parte delantera de la casa y a ellos se accedía a través de los portones carreteros.

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Portón carretero. La Herguijuela.
  • También, era habitual destinar una gran estancia al pajar con un hueco en las fachada posterior para la descarga del material llamado boquero, bocarón o piquero.
  • Un gran portal o atrio, formado por la prolongación de los muros y el tejado, solía preceder al acceso de la casa. Durante los meses en que se gozaba de una temperatura más suave era un lugar en el que las mujeres solían reunirse para charlar a la sombra mientras se dedicaban a la costura u otros quehaceres domésticos.

Hasta aquí este breve repaso por las características generales de los asentamientos y viviendas de Gredos. En la siguiente entrada profundizaremos en los materiales constructivos y el aprovechamiento energético de nuestras entrañables “casas viejas”. Pero si no podéis esperar (o queréis saber más sobre este tema) os dejo el link al estudio del que he tomado nota para este post, realizado por Ignacio Javier Gil Crespo“Arquitectura vernácula de la Sierra de Gredos y el Valle del Alto Tormes (Ávila): análisis tipológico, fundamentos constructivos y funcionamiento bioclimático”

Andrés M.

 

¡SE ARMÓ EL BELÉN!… EN GREDOS

UN POCO DE HISTORIA

PASTOR CON CABRA

El origen del Belén se remonta a los albores del cristianismo, ya que en algunas catacumbas paleocristianas aparece representada la escena de la Natividad, aunque de forma pictórica. En el siglo VII el Papa Teodoro mandó construir en la Iglesia de Santa María la Mayor, de Roma, un oratorio que reprodujera la cueva de Belén. Sin embargo, la tradición considera a San Francisco como el auténtico precursor de esta costumbre al celebrar en la noche de Navidad de 1223 una misa en una cueva de Greccio (Toscana), durante la cual se figuró el Nacimiento con una imagen del Niño Jesús, el buey y la mula. Este hecho tuvo una gran repercusión, y por ello, los franciscanos se encargaron de la difusión de esta conmemoración plástica del aniversario de Cristo.

El culmen de la tradición belenista se alcanzó en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino de las Dos Sicilias, desbordando el ámbito religioso para pasar a la Corte, la nobleza y alta burguesía y finalmente a ambientes populares. Los Belenes napolitanos se caracterizan por su espectacular escenografía con muchas figuras agrupadas en escenas y tipos populares de gran realismo y expresividad.

 LOS BELENES DE GREDOS

El objetivo de esta entrada no es hacer un recorrido exhaustivo por todos los belenes que tanto asociaciones como particulares realizan con esmero y dedicación en nuestra comarca cada año. Así que nos centraremos en dos ejemplos muy significativos; uno, el de la iglesia parroquial de Navalperal de Tormes, que actualmente puede ser visitado, y otro que se ha venido celebrando en los últimos años en Hoyos del Espino, y que por desgracia no podremos disfrutar este año.

DETALLES DE LOS BELENES DE HOYOS DEL ESPINO Y NAVALPERAL DE TORMES

Belén de Hoyos del Espino (derecha) y Navalperal (izquierda)

 – El Belén de Navalperal de Tormes

El responsable de esta iniciativa es Adrián Navalón, quien, con la ayuda de los vecinos de Navalperal de Tormes ha realizado el montaje de este Belén durante los últimos 5 años. En un primer momento lo ubicó en su propia casa en este municipio, pero animado por los vecinos, y para disfrute de todos, al año siguiente comenzó a montarlo en la preciosa iglesia de San Andrés.

POTRO, AMEALES Y MAMPARA

Podríamos decir que esta escenografía es como un “Navalperal en miniatura”, y no solo por la reproducción de su magnífica torre y el potro de herrar de su plaza, sino por la materialización de elementos tan característicos como las ameales, los chozos de pastores (con gran detallismo en el interior, aunque no se pueda apreciar desde fuera), las “mamparas” que éstos utilizaban en Gredos cuando cuidaban sus rebaños o los jergones de lana en los que dormían.

CHOZOS DE PASTORES

También es buen reflejo de costumbres locales como el arado de los campos, la trilla, la matanza…etc.

ARADO, MATANZA Y TRILLA

La referencia al paisaje serrano la pone un mural con las vistas de Gredos desde este municipio así como una pequeña garganta de agua natural.

Para visitarlo podéis acercaros los domingos por la mañana en horario de misa o preguntar en el pueblo por las mayordomas, que si pueden, os lo enseñarán con mucho gusto.

–  El Belén de Hoyos del Espino

El responsable de este magnífico ejemplo es Alfredo González Tejado, originario del propio pueblo para quien ha concebido en exclusiva los tres montajes que a continuación se detallan.

EN BUSCA DE POSADA

El primero de ellos se expuso en la Navidad de 2007/2008 con el título “Raíces de la Navidad”, que aludía a las raíces con las que se elaboraron muchas de sus piezas. El segundo, durante las fiestas navideñas de 2008/2009 se llamó “Camino de la Navidad”. El tercero fue más allá y se centró en una práctica muy ligada a la zona “El Belén de Gredos-La Transumancia” y dado su éxito, al año siguiente (2010/2011) se repitió esta temática ampliando el número de figuras.

EL PASTOR, EL LABRADOR, EL CARRETERO

Según su artífice, Alfredo González, el motivo que le llevó a emprender esta iniciativa hacia 1997 fue destacar la riqueza etnográfica de Gredos plasmada en sus figuras, que aluden a los usos y costumbres de la zona (muchos de ellos hoy perdidos). También quiso reflejar la fauna, el paisaje y la arquitectura popular serrana.

PAISAJE DE GREDOS Y ARQUITECTURA POPULAR

Los materiales son siempre autóctonos y de origen natural: en principio fueron solamente “piñotas”, pero más adelante decidió incluir raíces y palos de pino, olivo, roble, vid, piorno, jara, enebro, sabina…etc.

REYES, OFERENTE, LAVANDERA

Si bien los primeros años hubo un gran interés para que el proyecto saliera adelante, lo cierto es que con el paso de los años cada vez fue más difícil mantenerlo por la falta de personal para abrir y vigilar el local de la instalación.

Sería interesante encontrar la manera de que podamos seguir disfrutando durante mucho tiempo de estos magníficos Belenes que con tanta dedicación han sido elaborados, y que tan bien reflejan una realidad no tan remota en el tiempo de nuestra querida Sierra de Gredos.

¡Hasta la próxima entrada!

Andrés M.